Burocracia ahoga derecho a la identidad de dominicanos haitianos
Oye, míralo tú: después de más de 12 años de la Sentencia 168-13, miles de dominicanos de ascendencia haitiana siguen en un limbo civil que no le deja vivir. La famosa Ley 169-14, que se suponía iba a resolver el problema, se ha convertido en un lío burocrático. La Junta Central Electoral (JCE) ha dado documentos a unas 27,000 personas, pero más de 34,000 siguen esperando. Y eso no es todo, porque solo 799 de los que entraron a la Categoría B lograron avanzar en su proceso de regularización.
La situación es dura, mi rey. La gente vive sin identidad, y los que logran un papel a menudo reciben actas de transcripción que los deja fuera del sistema. Imagínate a jóvenes como Francis Vinicio, que no pueden estudiar ni conseguir un trabajo formal.
Esto crea un drama humano diario, donde las familias viven en la informalidad y tienen que huir de operativos migratorios. “El Estado ha sido irresponsable”, dice un abogado. ¿Y tú, qué piensas de esta situación tan fea?
