Despedimos a don Román: un viaje hacia la eternidad
Román Ramos, un tiguerazo que llegó a la República Dominicana desde Pola de Allande, Asturias, en 1959, se fue de este mundo el 5 de agosto de 2026. A los 17 años, dejó su tierra por la situación dura que había en Europa y se armó de valor para comenzar una nueva vida aquí, donde se hizo conocido por su conexión con La Sirena, una tienda brutal en la avenida Mella.
La gente lo recuerda no solo como el dueño de La Sirena, sino como un emprendedor y un hombre que se metió mano a su negocio, haciendo crecer el Grupo Ramos a nivel nacional. La Sirena no solo es un lugar para comprar, sino un símbolo del esfuerzo y la dedicación de este hombre que trabajó incansablemente.
La vaina de Román no fue solo hacer dinero, sino también dejar un legado en la comunidad. Hoy, mientras lo despedimos, se espera que su espíritu emprendedor siga vivo en nuevos proyectos. ¿Qué te parece, socio?
