El iceberg A
El iceberg A-23A se fue al diablo después de casi 40 años en el mar. Este coloso se desprendió de la plataforma de hielo Filchner en 1986, y después de un buen tiempo quieto en el mar de Weddell, comenzó a moverse de nuevo en 2020. Pero ya tú sabes, la vaina no duró. Tras meses de derretimiento y varias fracturas, el 3 de abril de 2026 ya era solo un montón de pedacitos después de llegar a aguas más cálidas cerca de Georgia del Sur.
La NASA, que ha estado metiendo mano en el seguimiento de este iceberg, dijo que A-23A era uno de los más grandes que se han visto desde que hay satélites. En sus últimos días, el bloque de hielo se redujo a poco más de 170 kilómetros cuadrados, de un tamaño que antes superaba los 6,000 kilómetros cuadrados. O sea, un bajón brutal. Ya para el 27 de marzo de 2026, el iceberg se había salido del área de monitoreo de los gringos y pasó a ser asunto de los argentinos.
¿Y tú crees que esto no afecta el clima?
