Frontera con Haití: el mito de que está sellada es falso
Oye, ¿qué lo qué? La frontera entre la República Dominicana y Haití está más abierta que una puerta de casa en verano. Recientemente, un grupo de amigos y yo nos dimos una vuelta por la zona y, mi hermano, ¡fue un relajo! La gente cruzando por donde le da la gana y ni un solo soldado a la vista. ¿De verdad que los políticos dicen que la frontera está sellada? Eso es un cuento de camino, ¡una mentira brutal!
Cuando fuimos de Restauración a Pedro Santana, apostamos a ver cuántos haitianos cruzaban y cuántos militares encontrábamos. El resultado fue claro: más haitianos intentando entrar que soldados cuidando. En el camino, pasamos por un mercado en Tirolí donde los haitianos venden de todo, desde galletas de barro hasta carne. Y lo más fuerte es que no se ve un solo militar en todo ese trayecto, que es de los más vulnerables.
Con 400 kilómetros de frontera, solo van a construir una verja de 170 kilómetros. ¿Y los otros 230 kilómetros? Eso está descubierto. ¿Así que qué va a pasar con eso, eh?
