Groenlandia se une a la lucha por tierras raras y minería
Oye, qué lo qué, se armó el relajo con Groenlandia, porque ahora es el centro del juego geopolítico. En Washington, están hablando de la isla por sus recursos minerales y su posición estratégica en el Ártico. Donald Trump quiere que Estados Unidos la «incorpore», pero la realidad es que Groenlandia no es un sitio fácil para meterse en la minería.
La isla tiene un montón de recursos, pero el problema es que está desconectada. No hay carreteras que unan los sitios mineros con puertos, y la energía necesaria para operar a gran escala es escasa. Además, la logística es un dolor de cabeza, ya que todo se mueve por mar o aire, y eso encarece el asunto.
Y aunque el interés por las tierras raras está subiendo por la tensión con China, no es tan fácil. La minería moderna requiere permisos, estabilidad y aceptación de la comunidad local, y eso se complica con los conflictos sociales y ambientales que pueden surgir. Así que, aunque la isla tenga potencial, la pregunta es: ¿realmente vale la pena el esfuerzo?
