Hércules, el oso que encontró su hogar en una familia dominicana
En Escocia, una pareja, Andy y Maggie Robin, adoptó a un osezno llamado Hércules y se convirtieron en una familia bien peculiar. Desde el desayuno hasta jugar juntos, estos tres se hicieron inseparables. Hércules, un oso gris que creció hasta más de 2.50 metros y 190 kilos, vivía con ellos como si fuera un hijo. Maggie siempre tuvo un amor por los animales y, cuando Andy le propuso la idea, ella no lo pensó dos veces.
La vida con Hércules era brutal; lo llevaban a shows de lucha y hasta al pub que tenían. Pero todo cambió cuando el oso desapareció tras un accidente en el agua. Después de 24 días de búsqueda, lo encontraron en mal estado, pero con la ayuda de la comunidad, lograron salvarlo. Su fama creció tanto que llegó a aparecer en programas de televisión y hasta en una película de James Bond. Sin embargo, en el año 2001, Hércules falleció tras un problema de salud.
Ahora, Andy y Hércules descansan juntos en Uist, y Maggie recuerda esos momentos con una sonrisa. «El vínculo entre ellos era extraordinario», dice. ¿No es una historia increíble?
