La Última Cena en Jerusalén: Una noche que marcó historia
En una noche hace más de 2,000 años en Jerusalén, se armó un bonche que cambiaría la historia: la Última Cena. Allí estaba Jesús, el líder del grupo, rodeado de sus doce discípulos, sabiendo que sería su último encuentro con ellos. Celebraban la Pascua, recordando la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud.
Jesús, después de preparar todo, se sentó y compartió pan y vino, diciendo que eran su cuerpo y sangre, un mensaje de amor y sacrificio. Pero la cosa se puso intensa cuando anunció que uno de ellos lo traicionaría. Ya tú sabes, Judas fue el que se acercó con un beso para entregarlo. ¡Eso sí fue fuerte!
Además, Jesús les lavó los pies, enseñándoles que el verdadero liderazgo está en servir. Esa noche, dejó una lección de humildad y amor que hasta hoy se celebra en Jueves Santo. Cada pan y cada copa que se comparte simboliza su sacrificio por la salvación del mundo. ¿Qué te parece ese relajo?
