Viernes Santo: análisis del trasfondo político en la muerte de Cristo
Hoy es un día clave para recordar un evento que marcó la historia de la humanidad: la crucifixión de Jesús. Este hecho, que pasó hace más de dos mil años en Jerusalén, no solo dolió a sus seguidores, sino que también tuvo un impacto político brutal en el contexto del Imperio Romano. Imagina la tensión de Judea, con Pilato tratando de mantener el orden mientras los líderes judíos lo acusaban de proclamarse “Rey de los judíos”. Eso no se tomaba a la ligera, y Pilato, aunque no lo veía culpable, cedió a la presión y ordenó su crucifixión para evitar un desmadre social.
La muerte de Jesús, según el pastor Ezequiel Molina, no fue un simple accidente; fue un sacrificio que busca redimir a la humanidad del pecado. “Si no hubiera resucitado, su muerte no valdría nada”, dice él. Así que, más allá de la política, su mensaje de amor y perdón sigue resonando hoy. ¿Tú qué piensas de todo esto, mi hermano?
