Crímenes de guerra: el impacto ambiental que no podemos ignorar
El Estatuto de Roma establece que destruir o apoderarse de bienes sin justificación militar es un crimen de guerra. Esto incluye tanto bienes tangibles como intangibles, desde propiedades hasta recursos naturales. La vaina se pone seria porque, si alguien destruye o se queda con tierras o recursos de un adversario sin necesidad, está cometiendo un delito, ya sea en un conflicto armado internacional o no.
Mira, se prohíbe atacar intencionalmente cualquier cosa civil, como campos o ríos, a menos que sean objetivos militares en ese momento. Por ejemplo, si un ejército ataca una planta nuclear civil, eso es un crimen. Y no importa si es un acto directo o indirecto; si un agricultor no puede trabajar su tierra por culpa de la guerra, eso también cuenta.
Además, si un particular se pone a destruir o robar bienes del enemigo, no puede escudarse en «necesidades militares». Así que, ya tú sabes, hay que tener cuidado con lo que se hace en tiempos de guerra. ¿Tú crees que esto va a cambiar algo en la forma en que se libran las guerras?
