Sin ayuntamientos, la contención de crisis se vuelve imposible
El presidente Abinader se lanzó este domingo a hablar sobre la crisis económica que se nos viene encima, y más que dar soluciones, parece que está preparando el terreno para que el impacto no le caiga todo a su gobierno. Serenidad, ajustes, y un par de subsidios son parte de la jugada, pero lo que llama la atención es que los ayuntamientos, que son los que primero sienten el golpe en la calle, quedaron fuera del paquete de protección. ¡Qué lo qué!
Anunció que se van a reasignar cerca de RD$10,000 millones para programas sociales y que mantendrán el GLP sin aumento. Pero, oye, cuando suben los precios de la electricidad, el transporte y la comida, los ayuntamientos son los que tienen que lidiar con eso en el día a día. Imagínate, si el combustible sube, también sube el costo de recoger la basura. ¿Y qué pasa con la gente? Reclaman a sus alcaldes, no al gobierno central.
La realidad es que los gobiernos locales están en una situación complicada. La ley reconoce que los recursos son “notoriamente insuficientes” y, con la inflación, el margen para operar es cada vez más estrecho. Así que, si el gobierno va a proteger a los hogares y a la agricultura, también tiene que cuidar a los ayuntamientos. ¿No crees?
